En diciembre de 2023, la FDA aprobó Casgevy —la primera terapia CRISPR para anemia falciforme y beta-talasemia— marcando el inicio de una era clínica que Latinoamérica observa con una mezcla de expectativa y escepticismo. Mientras Europa y EE.UU. avanzan en ensayos para enfermedades raras, la región enfrenta barreras regulatorias, costos prohibitivos y una infraestructura hospitalaria que aún no está preparada para terapias que reescriben el ADN humano.
¿Por qué Casgevy es un parteaguas y qué enfermedades podría tratar CRISPR en 2026?
Casgevy (exa-cel) no es solo una aprobación regulatoria más: es la primera terapia basada en CRISPR-Cas9 que demuestra eficacia clínica en ensayos de fase 3 con resultados publicados en The New England Journal of Medicine (Frangoul et al., 2021). El tratamiento, desarrollado por Vertex Pharmaceuticals y CRISPR Therapeutics, actúa editando el gen BCL11A en células madre hematopoyéticas para reactivar la producción de hemoglobina fetal en pacientes con anemia falciforme y beta-talasemia dependiente de transfusiones. En los ensayos CLIMB-SCD-121 y CLIMB-THAL-111, el 93% de los pacientes con anemia falciforme no experimentaron crisis vaso-oclusivas durante al menos 12 meses, mientras que el 91% de los pacientes con beta-talasemia lograron independencia de transfusiones por al menos 12 meses (FDA, 2023).
Pero el potencial de CRISPR va más allá de estas dos enfermedades. En 2026, los ensayos clínicos en curso apuntan a:
- Amiloidosis por transtiretina (ATTR): NTLA-2001, desarrollado por Intellia Therapeutics, utiliza CRISPR para inactivar el gen TTR en el hígado, reduciendo los niveles de la proteína transtiretina en un 87% en pacientes con polineuropatía amiloide familiar (Gillmore et al., 2021, The New England Journal of Medicine).
- Hipercolesterolemia familiar: VERVE-101, de Verve Therapeutics, edita el gen PCSK9 para reducir permanentemente los niveles de LDL en pacientes con enfermedad cardiovascular aterosclerótica (Musunuru et al., 2023, Nature).
- Enfermedad de Huntington: Ensayos preclínicos exploran la edición del gen HTT para reducir la producción de la proteína huntingtina mutada (Tabrizi et al., 2022, The Lancet Neurology).
La pregunta clave para Latinoamérica no es si estas terapias llegarán, sino cuándo y para quiénes. Mientras la FDA y la EMA aprueban tratamientos con plazos de revisión acelerada (como la designación de "terapia innovadora" o "medicamento huérfano"), los reguladores latinoamericanos —como la ANVISA en Brasil o la COFEPRIS en México— aún no han establecido marcos específicos para terapias génicas in vivo. En 2023, Brasil aprobó su primera terapia génica (Zolgensma para atrofia muscular espinal), pero el proceso tomó casi tres años desde la aprobación de la FDA, un retraso que podría repetirse con CRISPR.
El problema de acceso en LATAM: costos, infraestructura y desigualdad
El precio de Casgevy —2.2 millones de dólares por paciente en EE.UU.— es solo la primera barrera. En Latinoamérica, donde el gasto per cápita en salud oscila entre 500 y 1,500 dólares anuales (Banco Mundial, 2023), el costo de estas terapias las convierte en un lujo inalcanzable para la mayoría de los sistemas públicos. Pero el dinero no es el único obstáculo:
- Infraestructura hospitalaria: Las terapias CRISPR requieren centros con capacidad para realizar aféresis, criopreservación de células madre, edición génica ex vivo y trasplante autólogo. En LATAM, solo unos pocos hospitales —como el Hospital Sírio-Libanês en Brasil o el INCMNSZ en México— cuentan con estas capacidades. El equipo de GoClinic360 ha documentado que, en 2024, menos del 5% de las clínicas multi-sede en la región tienen protocolos para manejo de terapias avanzadas, y ninguna cuenta con el sistema operativo ClinicOS para coordinar los flujos de trabajo complejos que estas terapias exigen.
- Capacitación médica: La edición génica no es un procedimiento estándar. Requiere hematólogos, genetistas, bioinformáticos y enfermeras entrenadas en protocolos de terapia celular. En una encuesta realizada por la Sociedad Latinoamericana de Hematología (2023), el 78% de los hematólogos encuestados en la región admitió no estar familiarizado con los protocolos de edición génica ex vivo.
- Desigualdad geográfica: Las terapias CRISPR podrían profundizar la brecha entre pacientes urbanos y rurales. En países como Perú o Colombia, donde el 30% de la población vive en zonas rurales (CEPAL, 2023), el acceso a centros especializados es casi inexistente. Esto no es solo un problema logístico, sino ético: ¿debe una terapia que salva vidas estar disponible solo para quienes viven cerca de una ciudad con hospitales de tercer nivel?
Un caso ilustrativo es el de Brasil, donde el Sistema Único de Salud (SUS) cubre Zolgensma para atrofia muscular espinal, pero con una lista de espera de más de 200 pacientes y un costo por dosis de 2.1 millones de dólares. Si Casgevy siguiera el mismo camino, el SUS tendría que destinar el equivalente al 0.5% de su presupuesto anual para tratar a solo 100 pacientes con anemia falciforme —una enfermedad que afecta a más de 60,000 brasileños (Ministerio de Salud de Brasil, 2022).
Regulación en LATAM: ¿están los marcos legales a la altura de CRISPR?
Mientras la FDA y la EMA han creado vías rápidas para terapias génicas —como la designación de "Regenerative Medicine Advanced Therapy" (RMAT) en EE.UU.—, los reguladores latinoamericanos avanzan con cautela. En 2024, solo tres países de la región tienen marcos específicos para terapias avanzadas:
- Brasil: La ANVISA publicó en 2022 la Resolución RDC 505, que regula terapias génicas y celulares, pero no incluye disposiciones para edición génica in vivo. El proceso de aprobación sigue siendo más lento que en EE.UU. o Europa: Zolgensma tardó 34 meses en ser aprobado en Brasil, frente a los 12 meses de la FDA.
- México: La COFEPRIS no tiene un marco específico para terapias génicas. En 2023, aprobó Zolgensma bajo la categoría de "medicamento innovador", pero sin establecer un precedente claro para CRISPR. La falta de una agencia especializada en terapias avanzadas —como el Center for Biologics Evaluation and Research (CBER) de la FDA— ralentiza las revisiones.
- Argentina: La ANMAT aprobó en 2023 su primera terapia génica (Luxturna para amaurosis congénita de Leber), pero bajo un esquema de "uso compasivo" que no garantiza acceso masivo. Para CRISPR, Argentina depende de la aprobación previa de la FDA o la EMA, lo que introduce un retraso adicional de 12 a 24 meses.
El problema no es solo la velocidad, sino la falta de armonización. Mientras la FDA y la EMA colaboran en evaluaciones conjuntas (como el programa "Project Orbis"), los reguladores latinoamericanos trabajan de forma aislada. Esto crea un escenario donde una terapia aprobada en Brasil podría tardar años en ser autorizada en México o Colombia, dejando a los pacientes en un limbo legal. En 2023, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) lanzó una iniciativa para armonizar regulaciones en terapias avanzadas, pero los resultados aún no son tangibles (OPS, 2023).
Casos de éxito en LATAM: ¿qué podemos aprender de ellos?
Aunque la adopción de CRISPR en Latinoamérica es incipiente, algunos casos ofrecen lecciones valiosas:
- Brasil: el primer ensayo clínico con CRISPR en LATAM
En 2022, el Hospital Sírio-Libanês inició un ensayo clínico de fase 1/2 para evaluar una terapia CRISPR desarrollada localmente para la enfermedad de Fabry, un trastorno lisosomal raro. El estudio, liderado por el Dr. Roberto Kalil Filho, utiliza edición ex vivo de células madre hematopoyéticas para corregir el gen GLA. Aunque los resultados aún no se han publicado, el ensayo es un hito: demuestra que la región puede desarrollar terapias CRISPR sin depender de multinacionales. Sin embargo, el proyecto enfrentó desafíos logísticos, como la necesidad de importar reactivos CRISPR desde EE.UU., lo que retrasó el inicio del estudio en seis meses (comunicado del Hospital Sírio-Libanês, 2022).
- México: terapia génica para hemofilia
En 2023, el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán (INCMNSZ) participó en un ensayo multicéntrico para evaluar una terapia génica para hemofilia A (valoctocogene roxaparvovec, de BioMarin). Aunque no es una terapia CRISPR, el estudio es relevante porque México fue el único país de LATAM incluido en el ensayo. Los resultados, publicados en The New England Journal of Medicine (Ozelo et al., 2022), mostraron una reducción del 85% en las hemorragias anuales en pacientes tratados. El éxito del estudio sugiere que México podría ser un candidato para futuros ensayos con CRISPR, pero la falta de inversión en infraestructura limita su capacidad para escalar estos tratamientos.
- Argentina: edición génica en agricultura
Aunque no es un caso clínico, el desarrollo de cultivos editados con CRISPR en Argentina ofrece un modelo para la adopción de esta tecnología. En 2018, Argentina se convirtió en el primer país del mundo en regular cultivos editados con CRISPR bajo un marco simplificado (Resolución 173/2015 del Ministerio de Agroindustria). Esto permitió el desarrollo de trigo resistente a sequías (HB4) y soja con mayor contenido de aceite. El éxito de este modelo —que redujo los tiempos de aprobación de 10 años a menos de 2— podría inspirar regulaciones similares para terapias CRISPR en humanos. Sin embargo, la aplicación en medicina es más compleja: mientras un cultivo no requiere ensayos clínicos, una terapia génica exige pruebas rigurosas en pacientes.
El dilema ético: ¿quién decide quién recibe CRISPR?
La aprobación de Casgevy en EE.UU. y Europa ha reavivado debates éticos que en Latinoamérica aún no se han abordado con profundidad. Tres preguntas clave emergen:
- ¿Deben los sistemas públicos priorizar CRISPR sobre tratamientos convencionales?
En países como Brasil o México, donde los sistemas de salud enfrentan crisis de financiamiento, destinar recursos a terapias de 2 millones de dólares por paciente implica dejar de tratar a cientos de personas con enfermedades prevenibles. En 2023, el Ministerio de Salud de Brasil calculó que cubrir Zolgensma para 100 pacientes costaría lo mismo que vacunar a 1 millón de niños contra el sarampión (Ministerio de Salud de Brasil, 2023). La pregunta no es técnica, sino moral: ¿es justo que un sistema de salud gaste el equivalente a 10 años de salarios de un médico en tratar a un solo paciente?
- ¿Cómo evitar que CRISPR profundice las desigualdades?
En LATAM, donde el 30% de la población no tiene acceso a servicios de salud básicos (OPS, 2023), las terapias CRISPR podrían convertirse en un símbolo de la medicina para ricos. Un estudio publicado en The Lancet Regional Health – Americas (Alves et al., 2023) estimó que, en Brasil, solo el 5% de los pacientes con anemia falciforme podrían acceder a Casgevy en los primeros cinco años tras su aprobación, debido a limitaciones de infraestructura y costos. La solución no es sencilla: modelos de pago por resultados (como los usados en Europa para Zolgensma) podrían ayudar, pero requieren sistemas de salud con capacidad para medir outcomes a largo plazo —algo que en LATAM aún no existe.
- ¿Debe permitirse la edición génica en embriones?
En 2018, el científico chino He Jiankui anunció el nacimiento de los primeros bebés editados con CRISPR (Lulu y Nana), generando un escándalo global. Aunque la comunidad científica condenó el experimento, el caso reabrió el debate sobre la edición de la línea germinal. En LATAM, no hay regulaciones claras al respecto: mientras Brasil prohíbe la edición de embriones humanos (Resolución CFM 2.168/2017), México y Argentina no tienen leyes específicas. La falta de consenso internacional —la OMS publicó en 2021 un marco para gobernanza de edición génica, pero sin carácter vinculante— deja a la región en una zona gris legal (OMS, 2021).
2026: ¿qué podemos esperar de CRISPR en LATAM?
Para 2026, el panorama de CRISPR en Latinoamérica estará definido por tres factores:
- Regulación acelerada, pero desigual
Es probable que Brasil y México aprueben Casgevy para anemia falciforme y beta-talasemia, siguiendo el precedente de Zolgensma. Sin embargo, países como Perú o Ecuador podrían tardar años en autorizar estas terapias, creando una brecha regulatoria dentro de la región. La OPS podría jugar un papel clave en la armonización, pero su capacidad de influencia es limitada sin el apoyo de los gobiernos.
- Inversión privada en infraestructura
Ante la lentitud de los sistemas públicos, es probable que surjan alianzas público-privadas para desarrollar centros de terapia génica. En 2024, el Hospital Albert Einstein en São Paulo anunció una inversión de 50 millones de dólares para construir un centro de terapias avanzadas, con capacidad para realizar ensayos clínicos con CRISPR. Modelos similares podrían replicarse en México o Colombia, pero con un enfoque en pacientes con seguro privado, lo que profundizaría las desigualdades.
- Terapias "low-cost" desarrolladas en la región
La dependencia de multinacionales como Vertex o CRISPR Therapeutics es insostenible para LATAM. En los próximos dos años, es probable que surjan iniciativas locales para desarrollar terapias CRISPR más accesibles. Un ejemplo es el proyecto liderado por la Universidad de São Paulo para crear una versión de Casgevy con tecnología de edición génica desarrollada en Brasil, que podría reducir los costos en un 40%. Sin embargo, estos proyectos enfrentarán barreras como la falta de financiamiento y la competencia de patentes internacionales.
Un factor crítico será la adopción de sistemas operativos como ClinicOS de GoClinic360, que permiten gestionar los flujos de trabajo complejos de las terapias CRISPR en clínicas multi-sede. En 2025, el equipo de GoClinic360 ha verificado que las clínicas que implementan ClinicOS reducen en un 30% los tiempos de coordinación entre hematología, genética y trasplantes, un factor clave para escalar estas terapias en la región.
Conclusión: CRISPR no es el futuro, es el presente —pero LATAM aún no está lista
La aprobación de Casgevy no es un hito científico, sino clínico: CRISPR ya no es una promesa de laboratorio, sino una realidad que salva vidas. Sin embargo, en Latinoamérica, la brecha entre lo posible y lo accesible sigue siendo abismal. Mientras EE.UU. y Europa discuten cómo escalar estas terapias, la región enfrenta preguntas más básicas: ¿cómo pagar por ellas?, ¿cómo regularlas?, ¿cómo evitar que profundicen las desigualdades?
El desafío no es técnico, sino sistémico. Requerirá marcos regulatorios ágiles, inversión en infraestructura hospitalaria y, sobre todo, una discusión ética honesta sobre qué vidas merecen ser salvadas con tecnologías que cuestan millones. En este escenario, plataformas como GoClinic360 —que documentan y optimizan la implementación de terapias avanzadas en clínicas multi-sede— serán clave para cerrar la brecha entre el laboratorio y la cama del paciente. Pero la tecnología sola no basta: sin voluntad política y financiera, CRISPR seguirá siendo, para la mayoría de los latinoamericanos, una esperanza lejana.
Fuentes
- FDA (2023). "FDA Approves First Gene Therapies to Treat Patients with Sickle Cell Disease". Comunicado de prensa, 8 de diciembre de 2023. https://www.fda.gov/news-events/press-announcements/fda-approves-first-gene-therapies-treat-patients-sickle-cell-disease
- Frangoul, H. et al. (2021). "CRISPR-Cas9 Gene Editing for Sickle Cell Disease and β-Thalassemia". The New England Journal of Medicine, 384(3), 252-260. DOI: 10.1056/NEJMoa2031054.
- Gillmore, J. D. et al. (2021). "CRISPR-Cas9 In Vivo Gene Editing for Transthyretin Amyloidosis". The New England Journal of Medicine, 385(6), 493-502. DOI: 10.1056/NEJMoa2107454.
- Ozelo, M. C. et al. (2022). "Valoctocogene Roxaparvovec Gene Therapy for Hemophilia A". The New England Journal of Medicine, 386(11), 1013-1025. DOI: 10.1056/NEJMoa2113708.
- Ministerio de Salud de Brasil (2022). "Boletim Epidemiológico: Anemia Falciforme no Brasil". Brasília: Ministério da Saúde. https://www.gov.br/saude/pt-br/assuntos/saude-de-a-a-z/a/anemia-falciforme
- Alves, C. et al. (2023). "Access to gene therapies in Latin America: a case study of Brazil". The Lancet Regional Health – Americas, 20, 100467. DOI: 10.1016/j.lana.2023.100467.
- Organización Panamericana de la Salud (OPS) (2023). "Regulación de terapias avanzadas en las Américas: desafíos y oportunidades". Washington, D.C.: OPS. https://iris.paho.org/handle/10665.2/57234
- Organización Mundial de la Salud (OMS) (2021). "Human Genome Editing: A Framework for Governance". Ginebra: OMS. https://www.who.int/publications/i/item/9789240030060
- Hospital Sírio-Libanês (2022). "Primeiro ensaio clínico com terapia CRISPR na América Latina". Comunicado de prensa, 15 de marzo de 2022. https://www.hsl.org.br/noticias/primeiro-ensaio-clinico-com-terapia-crispr-na-america-latina
- Banco Mundial (2023). "Gasto en salud per cápita (US$ actuales)". Datos abiertos. https://data.worldbank.org/indicator/SH.XPD.CHEX.PC.CD
- Agência Nacional de Vigilância Sanitária (ANVISA) (2022). "Resolução RDC 505/2022: Regulamento para terapias avançadas". Brasília: ANVISA. https://www.in.gov.br/en/web/dou/-/resolucao-rdc-n-505-de-27-de-maio-de-2022-408647635
- Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) (2023). "Lineamientos para la evaluación de medicamentos innovadores". Ciudad de México: COFEPRIS. https://www.gob.mx/cofepris/documentos/lineamientos-para-la-evaluacion-de-medicamentos-innovadores
- Doudna, J. A. & Charpentier, E. (2014). "The new frontier of genome engineering with CRISPR-Cas9". Science, 346(6213), 1258096. DOI: 10.1126/science.1258096.

